Autor: M. C. BeatonTítulo: Agatha Raisin y el manantial de la muerteSerie: Agatha Raisin 7Género: Misterio
Año de publicación: 2024
Valoración: 

Reseña
Esta es la séptima novela de la serie protagonizada por Agatha Raisin, la incombustible detective aficionada que suele encontrar cadáveres allá donde va.
Desde que se jubiló todavía joven, harta de su trabajo y de vivir en Londres, vive en Carsely, un precioso pueblo de la zona de la campiña inglesa de los Costwolds, en Gran Bretaña, y ya es una más de los habitantes de ese pequeño municipio.
Agatha está algo deprimida, después de su boda fallida con James, su atractivo vecino.
En esta ocasión, descubre el cadáver del presidente de la Compañía de Agua de Anscombe, localidad vecina, cuya empresa ha propuesto embotellar y comercializar el agua de un manantial local, algo con lo que no todos los habitantes de la zona están de acuerdo. Con el fin de aclarar esa muerte, Agatha acepta el puesto de relaciones públicas, algo que se le da muy bien. Y también es experta en investigar un crimen por su cuenta, poniéndose en peligro y exasperando al policía local Bill Wong.
Con mucha intriga, momentos divertidos y una protagonista que a veces te hace perder los nervios, es una novela muy entretenida, de las llamadas "cozy mystery".
La trama es sencilla aunque con misterio, y los capítulos son cortos, lo que hace que la lectura sea ágil y es fácil que te atrape desde el primer momento.
Es una novela de las que se pueden leer después de otras de mayor profundidad, o simplemente porque te apetece reír un rato con las aventuras, la inteligencia y el desparpajo de esta mujer.
Ya es hora de que conozcáis a Agatha Raisin, si no lo habéis hecho ya...
Sinopsis
Agatha Raisin regresa a su cottage de los Cotswolds deprimida y apática. Para superar la frustración, intenta distraerse en la Asociación de Damas de Carsely, donde encuentra un encendido debate sobre la propuesta que la recién fundada Compañía de Agua de Anscombe ha hecho al Consejo Parroquial del pueblo para embotellar y comercializar el agua de un manantial local.
Sin embargo, la decisión se complica cuando Agatha descubre el cadáver del presidente de la compañía justo debajo de la fuente. Y mientras se desatan todo tipo de especulaciones, la incombustible Agatha acepta el puesto de relaciones públicas de la compañía con la misión de ofrecer una imagen edificante de la empresa y, de paso, aclarar la misteriosa muerte del señor Struthers.